O-KAERI NASAI

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Mostrando entradas con la etiqueta Maiko. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 10 de marzo de 2010

AKUMA-CHÔ





Shirageshi ni
Hane mogu chô no
Katami kana

A una amapola
Deja sus alas una mariposa
Como recuerdo








Achiko se desprendió de su kimono fuyu, lentamente, deshojando su cuerpo de la seda, como una flor deja caer sus pétalos, sabiendo que la miraba el desconocido que la seguía desde hacía tres noches de luna llena, sin descanso y sin tregua, sin decirle una sola palabra, tan sólo ofreciéndole su mirada llena de un sentimiento que no lograba definir ni averiguar su causa.

Siguió con el ritual y acarició con sus finos dedos el cuello rojo de su ropa interior, símbolo de su madurez marcado por la ceremonia del Erikae, su paso a un mundo de esplendor en el que ahora sería mimada y respetada. Su shikomi  la ayudó a desprenderse del obi, susurrándole suaves palabras de admiración en el viejo dialecto de Kyoto, propio de la corte imperial, tan elegante y refinado que apenas podía entenderlo debido a sus humildes orígenes, aún debía enfrentarse a muchas horas de estudio.

Giró su blanco cuello marcado en "uve" por el oshiroi, el maquillaje de las artes y máscara para un rostro de porcelana, fino y joven, rasgando aún más sus oscuros ojos. Miró a través del espejo de la sombría habitación y volvió a verlo allí, quieto, el desconocido que la admiraba más allá del espacio que los separaba.


Se preguntó, como ya lo había hecho otras veces antes, quién sería ese hombre y qué era lo que buscaba en ella que tanto la miraba. Fijó sus ojos en los suyos y recordó, de pronto, una escena de su infancia.

-Achiko, a ver si puedes coger la pelota, va para tí!. Achiko se movió tímidamente, avergonzada.
-No puedo alcanzarla, ¡me da miedo!- respondió, sintiéndose aún peor de lo que ya se había sentido antes de comenzar el juego.
-Eres una foca, fea y gorda-, le recriminó con furia Miyako, la niña preciosa de cabellos largos y largas pestañas, pavoneándose frente a ella. -No puedes ir tras la pelota porque tu peso no te permite mover tus piernas, ay, por los kami, vete a casa y déjanos jugar de verdad, ¡esconde tu fea cara y no molestes más!

Achiko suspiró y retuvo una lágrima a duras penas, con gran esfuerzo. Respiró hondo y se dió la vuelta para regresar a su hogar, donde encontraría refugio para su tristeza. Pero antes de marcharse, percibió una mirada profunda atravesándole la espalda. Teika, su querido amigo la miraba con ojos oscuros y le mostró la palma de su mano. En ella, una retorcida y peluda oruga se agitaba buscando la liberación de la tierra firme.

Achiko miró perpleja a Teika, sus ojos rasgados preguntando el significado de aquella demostración.
Y Teika acercó la mano a su rostro y le habló:
-Achiko, tú eres como esta oruga, dicen que eres fea y gorda, como ella, pero sé también que cambiarás, que serás una bella mariposa, la mariposa del diablo, fuerte, ardiente, y yo estaré contigo, cuando llegue el momento. Véte, márchate y estudia, y algún día volveremos a vernos...

Achiko dejó de soñar con su pasado en el mismo instante en que sintió el frío traspasando la estancia.
Las ventanas se abrieron con un golpe sordo y mariposas azules invadieron la habitación, pareciendo buscar sus manos, sus dedos, algunas posándose en la seda de su kimono esparcido en el suelo.
El desconocido entró,  se acercó como un susurro y se pegó a su espalda. Besó la "uve" de su fino y blanco cuello y le dijo al oído:
-Soy yo, Teika, y tú eres mi mariposa...


Relato dedicado a Noa -Trazos de mariposa-,  siempre animándome para publicar estos pequeños cuentos, la más grande mariposa y excelente escritora.

AKUMA-CHÔ : Mariposa Diablo
FUYU : Invierno
ERIKAE : "Doblarse el cuello", ceremonia que marca el paso de Maiko (aprendiz), a Geisha.
SHIKOMI : Primera fase en el aprendizaje de Geisha, antes de ser Maiko (dura unos pocos meses). La Shikomi sirve a sus hermanas Maikos y Geishas, atendiéndolas en sus necesidades y encargándose de las tareas de la Okiya -casa de Geishas-.

OBI : Cinturón del kimono, largo para las Maiko, corto para las Geishas. Se anuda en la espalda y se necesita una persona para ajustarlo y después desanudarlo, pues consta de muchos metros de seda rígida.
DIALECTO DE KYOTO : Dialecto del japonés propio de la ciudad de Kyoto; es un dialecto hablado antiguamente en la corte del emperador, y, en la actualidad, se obliga a todas las aprendices de Geisha a hablarlo, por su refinamiento y elegancia.
OSHIROI : Maquillaje blanco de las Maiko, cubre el rostro y el torso,  dejando una marca en el cuello en forma de "uve" o de tridente, según la ocasión, lo que les otorga un gran atractivo a los ojos de los hombres.
KAMI : Dioses shintoístas.


Haiku de Matsuo Bashô
Traducción de Antonio Cabezas.

Este relato es propiedad de su autora y está protegido

viernes, 27 de marzo de 2009

MAIKO, LA APRENDIZ (II). El Misedashi



Para llegar a ser una geisha no es imprescindible empezar el camino como Maiko, pero las que siguen esta vía tradicional llegan al final con una preparación sólida y extensa, lo que las hace ser muy valoradas, solicitadas y las dota de un mayor prestigio.
Transcurrido el Minarai, el aprendizaje mediante la observación, la Maiko ya puede ser presentada en sociedad y se prepara su debut: la Okâsan o dueña de la casa para la que trabaja encarga una serie de kimonos y accesorios para la ocasión.

La preparación del debut es un nuevo ritual al que se le llama misedashi ("abierto al público"). La nueva Maiko se dedica entonces a repartir su tarjeta de contacto (sashigami) por toda la comunidad, casas de té, restaurantes, y que le sirve para presentarse con su nuevo nombre e incluye también el nombre de su hermana mayor (onêsan), porque la aprendiz, una vez es admitida en el karyûkai, se le asigna un nombre nuevo, derivado a su vez del nombre de su hermana y que se registra en el kenbán o archivo de la comunidad.
La maiko deja de utilizar su nombre de nacimiento y pasa a formar parte de la "familia" de su hermana mayor, así, si la hermana pertenece a la familia Ichi- como Ichiko, a la nueva debutante se le asignará un nombre con la misma raíz, como Ichikuro, Ichimame o Ichiume.
Mientras tanto, en la puerta de la okiya se cuelgan los mokuroku, grandes pósters llenos de colores que son las felicitaciones y deseos de suerte de otras compañeras, amigos, familia y actores del kabuki o teatro japonés.

KIKUTSURO, nueva maiko de Kyoto y sus Mokuroku


La maiko se viste con un kimono negro que lleva el emblema de la okiya a la que pertenece, y se colocan en su peinado dos ornamentos llamados
bira-bira, considerados amuletos para la buena suerte.


miércoles, 25 de marzo de 2009

MAIKO, LA APRENDIZ (I). El Minarai






La palabra Maiko significa "mujer de la danza", bailarina, y es el término con la que se designa a las aprendices de Geisha.








El período de aprendizaje de una joven que pretende convertirse en flor del Karyûkai es imprescindible si desea llegar a ser una geisha valorada y ser solicitada para acudir a las casas de té a prestar sus servicios. Cuánto más se la invite a las diferentes reuniones sociales que se produzcan en su comunidad o en la ciudad, más alto será su cachet, lo que implica un mayor sueldo y un alto prestigio.

Para conseguirlo, deberá aprender las artes de su oficio: música (tocar instrumentos como el shamisen), danza, canto y llegar a ser capaz de conversar sobre cualquier tema que surja durante las reuniones, ya sea sobre la actualidad del país, política, literatura, pues todo está permitido y pueden hablar con total libertad y los hombres las escuchan con verdadero interés considerándolas sus iguales en la conversación, siempre que sea ingeniosa.

Esta etapa de Maiko dura aproximadamente unos tres o cuatro años y empieza con el ritual del sansan-kudo, ceremonia que la emparenta con una Onesan (Hermana Mayor), la cual la supervisará y ayudará en su aprendizaje y que suele ser una geisha experimentada.

Seguidamente empieza el Minarai, "aprender observando". Durante este tiempo la maiko observa a su hermana mayor y a sus compañeras y va asimilando todo lo que ve, sin pronunciar ni una sola palabra y sin obtener beneficios económicos; este período suele durar un mes aproximadamente.






Las maiko minarai se identifican por sus kimonos muy coloridos con predominancia del color rojo, aunque los primeros días como minarai visten un kimono negro. Llevan muchos ornamentos en el pelo y únicamente su labio inferior se pinta de rojo.