O-KAERI NASAI

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jueves, 20 de mayo de 2010

RAN. Capítulo XVIII. "ATARI" 当たり. El Dominio de la Niebla

Shitagau ya
Oto naki hana mo
Mimi no oku
Obedecer
Aún las flores silenciosas
Al oído interior

En total silencio
La sombra rojiza
De la amapola

Kotori


La oscuridad se cernía sobre el campamento, lentamente y los árboles adquirían un aspecto fantasmagórico, como si se transformaran en espíritus dispuestos a atrapar las almas de los mortales que morirían esa misma noche. El general Kazahaya, hombre de confianza de Kasumi y varios soldados, entre los que se hallaban Yami y Usagi, todos desertores del clan Yanama y traidores al Shogún, disputaban tranquilamente una partida de Go; Kazahaya ganaba abiertamente a Yami y reía bravucón mientras tomaba su ya infinita taza de sake.
-Yami, te encuentras en kô, ¡hijo de perra!. Aléjate de mis piedras o morderán tu ojo cobarde*.-Kazahaya apuró la taza de sake y la aproximó al soldado que se encontraba a su derecha para que volviera a llenársela.
-Mi general,-respondió Yami con ira mal disimulada. -prepárate para mi watari, voy a machacarte y no podrás reaccionar ni aunque los dioses te sonrieran con su buena fortuna.-Te lo advierto, no me provoques o probarás la derrota.
Mientras los hombres jugaban, se retaban y bebían sin control, Takeshi y los suyos tomaban posiciones cada vez más cerca de los confiados soldados que, transtornados por el alcohol y bajo el ruido de sus risotadas, no percibían la amenaza que se adueñaba de la noche.

Taro soltó a la mujer, que se debatía furiosa pataleando e intentando agarrar los cabellos de aquel que casi la asfixiaba con su enorme manaza; giró para enfrentarse a aquel energúmeno que había osado tocarla y su brazó quedó inmóvil en el espacio, sin terminar de realizar el golpe previsto. Las piernas empezaron a temblarle de pura alegría y de...algo más. Relajó su cuerpo y la tensión que había experimentado hizo efecto en ella, provocando un llanto que no podía detener.
-Taro, has venido, creí que no volvería a verte,-dijo Hoshi entre lágrimas.
Taro, el veterano general, el hombre que no se amilanaba ante nada y ante nadie, sintió en ese momento una ternura inmensa y una especie de punzada en el corazón. Nunca nadie había llorado ante él sino fuera para suplicar por su vida; nunca nadie lo hizo solo por el hecho de volver a verlo. Se sintió tan conmovido que creyó que él también podría llorar, algo que no hacía desde que era un niño. Observó a Hoshi con el ceño fruncido, preguntándose si la actitud de la sirvienta significaba aquello que él deseaba que significara.
Porque Taro sintió que su corazón se abría con una luz jamás experimentada que podría iluminar su vida como nunca lo había sido antes, dejando atrás la oscuridad de un presente en soledad.
Hoshi se secó las lágrimas con las mangas del kimono y le gritó:
-¡Viejo bruto!, ¿es que no piensas decir nada?
Taro reía, feliz.
-Pero, ¿qué te pasa? Abro a tí mi corazón y tú, tú...¡te ríes! Oh, dioses, no sé por qué siempre me preocupo por tí, no te lo mereces, eres un desastre, mírate como estás, sucio, desastrado, y, y...
Taro la agarró por la cintura y la atrajo hacia sí tapándole la boca de nuevo.
-Shsssss, mujer, ¡cállate, por los dioses!, vas a alertar a todo el campamento. La miró a los ojos y Hoshi se sintió la estrella más perdida del universo. Nunca estuvo tan cerca de Taro, nunca había olido su aroma de verdad, únicamente en la distancia. Era tan dichosa, solo por tenerlo tan pegado y sentir su cuerpo junto al de ella. Taro estaba disfrutando de la situación, del sentimiento que le provocaba Hoshi, ese placer al estrecharla en sus brazos y desear no soltarla jamás.
Taro comprendió en ese momento que amaba a Hoshi y que su corazón pertenecía a la estrella más hermosa del firmamento.

Yami estaba furioso. Kazahaya iba ganándole terreno en el juego y sus piedras se hallaban ahora en una situación comprometida. El general estaba a punto de terminar la partida con su victoria. Realizó su siguiente movimiento y chilló de alegría:
-¡Atari!, ya te tengo, Yami, ya te tengo. Te lo dije, jamás lograrás vencerme.-El general solicitó otra taza de sake, la cual le fue servida de inmediato.
Yami golpeó con fuerza el goban y pidió a su vez más sake. Las piedras volvieron a repartirse para una nueva partida.

En el interior de la tienda las cosas se iban poniendo realmente feas para Hanako. Kasumi intentaba arrancarle el kimono con fuerza, mientras sus brazos la aprisionaban y ella no conseguía poner distancia al hedor de su aliento, un olor a humedad y niebla, a putrefacción, a frío y muerte. La aprisionó contra la dura pared y consiguió arrancarle el obi, el cinturón de seda que mantenía sus ropas ajustadas a su cuerpo. Sus pétalos se abrieron pero no eran para él, no, dioses, la flor no podía abrirse para el diablo. Arañó la cara de Kasumi en un intento por detenerlo, pero éste la abofeteó con rabia haciendo que su cabeza golpeara contra el muro. Hanako estaba aturdida y dejó de forcejear, percibiendo las asquerosas manos del hombre vagar por su cuerpo desprotegido. Se sintió abandonada, "Takeshi, ¿dónde estás?, Takeshi...", si dispusiera de una katana iba a comprobar su furia aquel desgraciado. Recuperó la cordura unos instantes para aprovechar que Kasumi había aflojado su abrazo para tocarla. Dobló la rodilla y le asestó un fuerte golpe en la entrepierna. "Voy a quitarte las ganas, hijo de la niebla", pensó y el soldado se dobló en dos, con el rostro en blanco y jadeando. Cayó de rodillas protegiéndose con las manos la zona dañada y Hanako le propinó una temible patada en la mandíbula haciendo que Kasumi se arqueara hacia atrás y su cabeza golpeara contra el suelo.



Taro escondió a Hoshi donde no pudieran encontrarla los rivales y aguardó a la orden definitiva de Takeshi. El general Tanako, líder de los Hosokawa indicó que estaba preparado.
"¡Atari!"
El grito de guerra resonó en el lago Mizûmi como un trueno en la tormenta, atrapando a los traidores ebrios y sin fuerzas. Aún así, los más sobrios consiguieron desenfundar sus katanas pero apenas podían sostenerlas. Las antorchas que asomaron repentinamente entre la maleza, portadas por el enemigo, no dejaban percibir movimiento alguno. Los traidores fueron asaltados por sorpresa.
Takeshi buscó a Yami, el reto difícil de las tinieblas. El oscuro guerrero fue el que abatió a Hiroshi, el generoso, con su arco infame; fue el que transportó a su fiel compañero al Paraíso y ahora lo tenía frente a frente. Sin dudar ni un instante despertó a Jigoku de su descanso y la alzó hacia el cielo. Cubrió sus ojos con ella aferrándola firmemente con ambas manos. Yami desenfundó su espada y se tambaleó de puro miedo al percibir la furia en los ojos de Takeshi. El golpe que recibió hizo vibrar su negro corazón y supo que ésa era su última noche en la Tierra.
Taro perseguía a Kazahaya, pero sus hombres le cortaron el paso. Usagi salió a su encuentro intentando demostrar un poco del honor perdido defendiendo al cobarde general. Taro se aproximó en calma con el sable apuntando al suelo. Cuando estuvo cerca, giró sobre sí mismo lanzando un grito que hizo temblar al monte. Usagi cayó con la cabeza seccionada.

La batalla fue rápida y únicamente contó con las bajas de los traidores, pero Kasumi no se hallaba en ninguna parte. Kazahaya había huído y Takeshi estaba acongojado, pues no sabía qué había sucedido con Hanako. Taro se aproximaba con la sirvienta detrás y el joven, ansioso, corrió a preguntarle:
-Hoshi, por los dioses, dime, ¿dónde está Hanako?,-preguntó con nerviosismo.
-Mi Señor, la Flor estaba en nuestra tienda, con el Hijo de la Niebla, no hace mucho...yo...
Takeshi corrió veloz hacia la tienda temiendo lo peor, con un mal presagio atenazándole el corazón. Taro lo seguía de cerca y entraron con las katanas en alto.
Pero no había ni rastro de Kasumi, ni de la Flor de Oriente...


ATARI 当たり : En el Go, una piedra o una formación se encuentran en 'atari' cuando están bajo amenaza de captura inmediata (similar al 'jaque' del Ajedrez). La posibilidad de avisar al contrario sobre tales situaciones, diciendo simplemente 'atari' es algo que debe ser acordado antes de comenzar a jugar. Es costumbre anunciar 'atari' a los principiantes.
KAZAHAYA : Viento débil.
YAMI : Oscuridad, tinieblas, penumbra
USAGI : Conejo.
GO : Juego de estrategia muy popular en Japón aunque su orígen es chino.
SAKE : Licor alcohólico destilado del arroz, bebida tradicional en Japón.
KÔ : Infinitud. Situación que se plantea en el juego de Go, en la que un jugador no puede capturar las fichas del adversario sin crear otro kô, debiendo realizar primeramente otra jugada en otro lugar del tablero; con esto se evita que las posiciones de las fichas en el tablero sean idénticas en dos turnos diferentes.
*Ojo : El Ojo es la fortaleza más impenetrable que existe en el Go. Cuando un jugador posee una formación de fichas que le permite tener un espacio vacío en el interior, se formará un ojo, el ojo es el punto clave que no puede atacar el rival y que permite a la fortaleza mantenerse, ya que colocar una ficha en éste sería suicidio.
WATARI : Jugada que se hace en la primera o segunda línea para conectar dos grupos.
GOBAN : Tablero del Go.

Nota de la autora: En este capítulo he querido empezar a describir un poco el legendario juego del Go, un juego milenario de orígen chino basado en la estrategia, introducido en el capítulo VII (Ônin No Ran). Juego que permite entrenar la memoria y otorga capacidad de concentración, visión de campo estratégica y que favorece el desarrollo de la mente y el pensamiento. Sus reglas son complicadas pero una vez familiarizados en él, es como el ajedrez para los occidentales. Se enseña en las academias militares por su alto grado de educación en estrategia.

Haikus:
Uejima Onitsura (1661-1738). Traducción de Fernando Rodríguez-Izquierdo.
"En total silencio". Mercedes Pérez Collado (Kotori) -El Reflejo de Uzume-.

Este relato es propiedad de su autora y está protegido

13 Hablan los Danna:

Belén dijo...

¿Dóndo porras se han ido? ¡¡Jopelinesss!!! Tanto batallar para nadaaaa

Bueno, que tengáis un buen fin de semana... saludos y besos japoneses

Carolina dijo...

Anda!
Belén, vete a saber qué ha pasado!
Buen finde, nos vemos el martes para el café en el Maes.
Besos japoneses de geisha.
(También vas a empezar tú con las clases de besos?, lo que faltaba!)

Xibeliuss dijo...

Es un acierto marcar el tiempo de la acción con la partida de Go. ¡Un detalle de genio!
Un abrazo, Carolina

Belén dijo...

Lo de los besines es para tocarte los dellonsis je je je... ¿no vienes de bailoteo esta noche? ¿trabajas tomorrow también? ¡megd! Yo también pero voy de nuit así que iré a mover el esqueleto un rato.

Arena dijo...

Una vez más me he sentido como Hanako, más guerrera que nunca!! .Yo creo que se ha huido hacia el bosque y Kasumi....le odio!

Un abrazo chi o i na

Carolina dijo...

Xibeliuss, gracias, gracias, gracias!
Me han dicho cosas bonitas sobre mis relatos pero jamás lo de "un detalle de genio".
Me siento inmensamente halagada, más viniendo del mismísimo samurái de Sanabria!
Un abrazo grande, grande, grande...
________

Belén, no puedo ir hoy al Nashville, mañana trabajo desde temprano. Qué le vamos a hacer!
Nos vemos el martes en el coffee de la mañana.
________

Arena-san, me encanta que te sientas guerrera, estoy pensando que en la próxima novela daré importancia a la mujer medieval japonesa como soldado, ¿qué te parece?. Puedes decirme tu opinión, ahora que nadie nos oye.
Por cierto, tienes una muy, muy buena intuición sobre lo que más o menos ocurrirá.
Abrazos, hôyô!

Sidel dijo...

¿Cómo nos haces esto??? yo ya soñaba con el reencuentro, por otro lado a surgido otra historia de amor mummm, ¿que nos deparará? Una batalla rápida pero sin resultado dónde esta Hanako y Kasumi???? Nos dejas con la intriga! Besotes

Carolina dijo...

Ay, Sidel, ya dije una vez que la autora propone...pero luego los personajes disponen. En una novela, tanto si está planificada como si es improvisada (como ésta), los acontecimientos pueden variar en el último segundo, antes de ser escritos. Los personajes llegan a tener "vida propia" y deciden por sí mismos.
Sí, otra historia de amor, creo que Hoshi y Taro se lo merecen por sus respectivas lealtades hacia los protagonistas.
¿Qué donde están Kasumi y Hanako?
Espero que nos lo cuenten en el próximo capítulo!
Besotes.

Mercedes dijo...

Me ha gustado ese rodillazo certero... pero ¿por qué nos haces èsto, Carolina?¿dónde se han metido?.....

No sé como quiero que muera Kasumi, si a manos de Hanako (cosa que como mujer me dejaría muy, muy satisfecha) o en un combate con Takeshi...

Ya veremos que nos depara el mañana.

Un abrazo...

Carolina dijo...

Sí, Mercedes, rodillazo de antología! Siento haceros sufrir, pero es que ya he dicho que soy un poquito cruel, que luego el final sabe mejor, ¿o quizás no?.
Kasumi morirá como debe morir un samurái, aunque sea un traidor.
Ya veremos qué dice el mañana.
Abrazos, pajarito.

Carolina dijo...

Por cierto...nadie ha dicho que muera Kasumi...
¿O si?
Besos a todos!

Nieves Hidalgo dijo...

A ver, esto no es serioooooooooooo.
Pero si estaba a punto de...
Ya nos dejas otra vez con la intriga.
Oye, me gustan las mujeres que se defienden. jejeje.

Y sí, hija sí, a ver si te cargas a Kasumi de una vez.

Besos. Voy al otro...

Carolina dijo...

Nieves, me parto de risa con tus "reproches", porque tú, tú, túuuuu, ¡haces lo mismo! Nos mantienes en una intriga desesperante hasta el final, jaja!
A mí también me gustan las mujeres que saben defenderse, ya no sólo físicamente, sino intelectualmente por medio de la palabra.
Y con respecto a Kasumi...
Besazos gordos de una aprendiz de geisha.